martes, 3 de mayo de 2011

Extrañeza

Observo con cierta extrañeza que el artículo que escribí con el título ‘Mi madrecita’ (en el cual ni había tendencias políticas ni polémicas, ni nada parecido) para el semanario en el que trabajo, en su versión digital recibo muchísimos más ‘votos’ de ‘NO’  que de  ‘SÍ’, en mis colaboraciones respecto a la cuestión de si ‘¿Le ha parecido interesante este articulo?’ que aparece al final de mis columnas de opinión (y de las del resto) los ‘noes’, cuando menos, triplican a los ‘síes’. Pese a que, según las estadísticas de visitas, a las que tengo acceso, casi llego a las 3.000 semanales.
Hummmmmmm.
Muy curioso.
Bueno, pues vale. Internet es un medio por el cual podemos expresarnos y acudir a cualquier instancia y colgar o enviar un correo a quien queramos.
Pero mi extrañeza proviene porque cómo es posible que con tal número de visitas reciba tantas ‘negativas’ a la hora de valorar mis colaboraciones.
Voy a dedicar en este blog unas líneas a todos aquellos que no consideran ‘interesante’ lo que escribo en mi espacio de ‘La Voz del Tajo’.
Os lo advertí: lleváis la penitencia en leerme. A mí me da igual el que las estadísticas de esos enjuiciadores vayan en mi contra. Pero, comprendedme, estoy en mi derecho a dirigirme a ese centenar y pico de lectores que se posicionan en mi contra.
Y os quiero decir algo, votantes de la web de ‘La Voz del Tajo’ en mi contra: no es necesario que me leáis. Supongo que para muchos de vosotros soy mala gente, no os gusta mi estilo o, simple y llanamente, votáis por lo que dije en su día respecto a lo que todos sabemos. (Evidentemente, el tema marista).
A lo mejor alguno de vosotros ha reiniciado el ordenador más de una vez para poder volver a votar porque no tenéis IP fija. Me la refanfinfla.
Pero no me deja de parecer extraño que me sigáis. Con votos o sin ellos. Repito: en mi blog no me voy a callar: lo que espero son vuestros comentarios. Yo, si no me parece interesante una opinión, o bien no lo digo, o bien no lo comento, o bien no sigo a quien la redacta.
Es muy fácil de comprender.
Ese es mi punto de vista. Ahora, queridos defenestradores, espero el vuestro.
Aquí.

domingo, 1 de mayo de 2011

Para Ernesto Sábato

Yo sí lo escribo con tílde, aunque él prefería hacerlo sin ella. Me refiero a su apellido.
Admiré a Sábato cuando en mi adolescencia, esa etapa que vamos dando pasos hacia uno y otro lado hasta que, una vez sobrepasada, nos orientamos en la vida, leí ‘El Túnel’, su obra maestra.
Sábato era de los pesimistas, de aquella corriente ‘existencialista’ que agrupó a otros genios como Sartre (con ‘La Náusea’) o Camus (con ‘El Extranjero’). Todos ellos cautivaron mi atracción y a todos ellos leí sus obras citadas, entre otras.
Se marcha Sábato, muere un año antes de cumplir los cien el pasado sábado 30 de abril, casi ciego, como su protagonista de la novela ‘El Túnel’. Este argentino cuya vida fue solidificada por la pena y el dolor nos deja la visión del lado malo de nuestras vidas. Pero es que los pesimistas como yo no podemos sino admirarle. Al igual que Sartre y su manera de vivir (tuvo una complicadísima relación con Simone de Beauvoir) Sábato fue un novelista aferrado a la tristeza, a la filosofía de la perspectiva negativa, a la cuestión de si esta vida a la que nos han traído merece o no la pena.
De ahí que valorara la opción del suicidio. Por eso, esa tierra tan amplia como genial y tan peculiar como es Argentina era el único sitio donde Sábato podía haber nacido. Si nace en otro lugar, Don Ernesto no habría alcanzado el rango de genio que merece.
Se va pero se queda. Y si leen ‘El Túnel’, sabrán por qué lo digo.
Hasta siempre, mi admirado Ernesto. Puede que arriba, en el cielo, o abajo, si tengo la mala suerte de que me toque ir a residir eternamente en el Hotel ‘Satanás’ nos conozcamos y, tal vez así, después de haber tenido la experiencia de pisar este planeta, podamos compartir juntos la experiencia de ‘ver la luz al final del túnel’
Gracias, maestro.

viernes, 22 de abril de 2011

Recuerdos de Universidad (II)

Je, je. No hay nada mejor que recordar los viejos tiempos. Por ello voy a escribir esta secuela de 'Recuerdos de Universidad'. Si tienes hijos, no les prives de la experiencia de acudir a los estudios superiores. Da igual la carrera (hoy hay gente en el paro con cualquier tipo de título) pero es que la experiencia es inolvidable. Además de enriquecedora. No estás tratando con gente inculta, sino con personas que se están preparando para llegar lejos en la vida. Con apenas 20 años de edad, eso sólo significa que intercambias conocimientos que hacen mejorar tus puntos de vista y, lo que es más importante, afinarlos, enfocarlos y tener una visión más real de todo.
Mi persona, como estudió Filología Inglesa, se apuntó a una carrera de Letras. Tuve una compañera de facultad que era tan bella como su nombre: Flor.
Estábamos en la cafetería de la universidad cuando dijo algo que aún tengo guardado. ¿Por qué se llama pretérito pluscuamperfecto a esa forma de conjugación de los verbos? Ella lo explicó mientras tenía una piena puesta encima de la mía. Por su gusto, no por el mío, porque a mí me puso más nervioso que un mono con liendres.
A lo que voy: pluscuamperfecto deriva del latín 'plus quam perfectum', es decir: más que realizado. Como ya hace mucho que abandonamos las aulas os escribo un ejemplo: 'Fulanita había quedado con él a las once'. Flor se encargó de explicárnoslo.
Pero yo creo que me acuerdo de eso porque 'me puso la pierna encima' y el nota ese de 'Gran Hermano' que puso la frase de moda y todos esos programas ni existían. Pero Flor me puso tiernamente su pierna sobre la mía... Y yo encantado de que lo hiciera...
Corría el año 1984...

domingo, 17 de abril de 2011

Pepe el del Zueco y el preservativo

Mi amigo Pepe es y será un mujeriego. No sé si recuerdan la anécdota que relaté en 'La Voz del Tajo' sobre él y el día que tras la realización de la relación correspondiente a la coyunda se marchó a su casa calzando un zapato propio y un zueco de la 'coyundada'. Ahi describí que su madre le despertó a 'zuecazo' limpio.
Hoy me toca relatar, porque no es publicable en La Voz del Tajo, otra de 'Pepe el del zueco'.
Pepe se echó una preciosa novia sudamericana, nada de estas que van a pillar cacho, porque su familia en América era rica, pero, como le gustan más las mujeres que a un tonto una tiza, en medio de su relación y achacándolo a un 'no sé dónde estoy' se metió en un prostíbulo. Allí hizo lo que allí se hace, usando un preservativo.
No fue eso lo malo. Después de proceder al fornicio con la ínclita, se le olvidò, de lo subido de vueltas que iba, el quitárselo.
No va más.
Y llega Pepe y se presenta en casa con una borrachera del 42 y se mete en la cama. Pero, vaya, caray, su, entonces novia sudamericana echa mano al asunto y descubre el tomate. Su novio lleva puesto un preservativo usado y con el resultado masculino dentro de él.
Hay que querer mucho a una persona para pasar eso por alto, pero ella lo hizo. Y puedo garantizar que, por su belleza, podría tener a cualquiera a sus pies. De hecho tenían fijada fecha de boda en un país americano, del que no hago mención.
Pero ya el final llegó cuando Pepe, indómito e indomable infiel, fue 'pillado' por su novia besándose con otra chica en una conocida cervecería talaverana. Hasta ahí llegó su relación.
Ella le mandó a hacer puñetas, con toda la razón del mundo, al fin al cabo, bastante había aguantado.
La boda, programada desde hacía meses, se fué al traste y mi amigo Pepe sigue haciendo de las suyas.
Pero es que mi amigo Pepe es mucho Pepe.

domingo, 10 de abril de 2011

Más de Marbán

Como esto es mi blog y no tiene relación alguna con el medio de comunicación en el que me honro de trabajar, os comentaré algo más sobre este tipejo.
El pasado viernes se presentó en la redacción un antiguo cargo patronal que me comentó una anécdota que le sucedió con el 'amigo' Marbán.
Antes de todo, y para que no se me olvide, comentaré lo que él (el cargo patronal) me comentó: al parecer este tipejo de Marbán atropelló e hizo fallecer a una mujer cuando él conducía un Mini. No sé si será verdad, pero lo que sí se es que el antiguo cargo patronal suele estar MUY bien informado.
Si es que no se puede trabajar en un periódico. Al final es que te enteras de tantas cosas...
Al parecer el tal Marbán iba a firmar una póliza de seguro con el cargo empresarial (a partir de ahora empresario) y puso mil reparos, el empresario le tuvo que explicar de arriba a abajo la póliza para que se diera cuenta que contenía justa y llanamente las garantías que él había solicitado que le fueran cubiertas.
Me dijo el empresario, además, que Marbán no se fue a Madrid por gusto, sino porque en Madrid es más difícil que te reconozcan. Vamos, que se marchó de Talavera porque tenía mucha gente en su contra y  (¿quién sabe?), a lo mejor muchos le tenían muchas ganas.
Desde luego, si me lees, Marbán, o si sigues esto, o alguien te informa de toda esta polémica, me alegro, porque cada vez voy recabando más información sobre tí. Te llamé 'hijo de perra'. Lo retiro. Tu madre no tiene culpa de haber traido al mundo a un humano que se comporta no ya como un perro, sino como una hiena.
No tengo antecedentes penales, no tengo miedo a los juicios, saldríamos en los periódicos, por supuesto que yo convocaría ruedas de prensa para recordar tus vandálicos actos, que como ya he afirmado, estarán prescritos. Pero cuando veo la foto de la clase entera de 3º de EGB y sales en ella con tu jersey rojo, sonriendo y con los brazos cruzados más me cabrea el que a todos los alumnos nos tuvieras acojonados con esas caritas de niño de 7 ú 8 años que teníamos. No tienes corazón.
E, insisto, es que me gustaría que llegue a sus ojos o sus oídos lo que aquí escribo. No te puedes quedar impune. Por lo menos sufre la vergüenza por parte de quienes fuimos tutelados por tu insufrible figura.
Me encantaría que me respondieras.
Aunque como te has refugiado en Madrid será difícil, tienes que tener la conciencia poco limpia.
Desconozco tu descendencia, pero, si la tienes, seguro que has creado una camada de maltratadores.

domingo, 3 de abril de 2011

Recuerdos de Universidad (I)


Tityre, tu patulae recubans sub tegmine fagi
silvestrem tenui musam meditaris avena :
nos patriae finis et dulcia linquimus arva ;
nos patriam fugimus : tu, Tityre, lentus in umbra
formosam resonare doces Amaryllida silvas.
Tranquis, que ahora viene la traducción:
Títiro, tú, recostado bajo la cobertura de una coposa haya
ejecutas silvestre musa con suave flauta:
nosotros abandonamos los lindes de la patria y los dulces surcos;
nosotros huimos de la patria: tú, Títiro, tranquilo en la sombra
enseñas a repetir a las selvas "hermosa Amarilis".


¡Qué bonita es esa hermosa lengua muerta que es el latín!
Me apetece contar una anécdota: En 2º de Filología me tocó recibir clases de una profesora jovencísima (unos 26 años), supongo doctorada en Filología Clásica, y para mi era un reto. Mientras el resto de la clase (seríamos cerca de un centenar de alumnos) agachaba la cabeza para ir anotando sus comentarios, este cura se dedicaba a mirarla fíjamente. Como por aquel entonces yo estaba de buen ver (permitídme la licencia) la joven profesora me devolvía la mirada de vez en cuando entre extrañada y nerviosa. Total, tenía una compañera que dominaba la taquigrafía, luego me repasaba los apuntes literalmente.
Lo divertido fue cuando tocó explicar en clase algo sobre una obra erótica de Juvenal o Lucilio (No lo recuerdo bien, incluso puede ser que fuera de otro). Y mientras ella iba traduciendo y explicando el contenido de la obra en Latín yo la seguía observando fíjamente. No he visto enrojecer a una persona tanto como a ella. Debió pasar un mal trago, porque, evidentemente, el contenido de la obra era de tono subido y que uno de sus alumnos universitarios la observara con cierta sorna provocaba una situación incómoda para ella.
Sin embargo fue una bellísima persona. Buena profesora (mensaje para los que me siguen y dicen que si no tengo buenos recuerdos de mis maestros) pero nos hizo aprender de memoria esos poemas bucólicos del poeta latino Virgilio con los que he comenzado este post. No fue fácil (busquen por internet, porque son más largos que la madre que lo parió y los versos había que memorizarlos ¡¡¡en Latín!!!).
Fue una profesional excelente. Y vuelvo a repetir para aquellos que creen que odio a los profesores en general que ella SÍ ME ENSEÑÓ.
No como otros.

viernes, 1 de abril de 2011

Lo malo de trabajar en un periódico

Es lo que es. Como cualquier trabajo tiene sus ventajas e inconvenientes. Este viernes cuando subo estas líneas al blog es poque hablaba con una ingeniero agrícola (o ingeniera, no entro en polémicas sintácticas) que me comentaba que en su gremio habia muchísimas malas prácticas a la hora de tratar los productos que consumimos. Así, me afirmó que, por ejemplo, mucha de la leche que consumimos y compramos en el supermercado no sigue un proceso 'limpio' y es manipulada de forma antihigiénica.
Como cada uno ya va teniendo su edad, cada vez vas viendo y enterándote, sobre todo si trabajas en un medio de comunicación, que en TODOS los oficios hay trapos sucios. Y en el periodismo también. Es una frase habitual. Haré una paráfrasis de ello.:
En este mundillo informativo, muchas veces valemos MÁS POR LO QUE CALLAMOS QUE POR LO QUE DECIMOS. Es lo malo de trabajar en un periódico. Me da igual si fuera en una radio o en una televisión. El caso es que ¿a que todos los que tenemos la suerte de poseer un puesto de trabajo tendríamos mucho que contar?
Pues no te digo nada cuando tu puesto de trabajo está dedicado a informarte e informar.
Hay mucha mierda. En todas partes y en todos los gremios. Lo difícil es sacarlo a la luz.
¡¡¡¡¡¡Habría tantos perjudicados!!!!!!!!
La vida es así.  Suena a tópico, pero es lo cierto. ¿Quién no engaña a Hacienda en cuanto puede? ¿Quién no intenta escaquearse de una deuda o compromiso cuando no le conviene? Señores: esto es España.
Por eso digo que lo malo de trabajar en un periódico es que se termina manejando tanta información publicable Y NO PUBLICABLE que uno acaba por dejar pasar la corriente.
El mundo periodístico es apasionante. Pero no siempre es grato.
Se lo aseguro.